El trotamundos Jonathan Barragán, una grata sorpresa

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Jonathan Barragán, nacido en Francia pero residente en Santa Pola (Alicante), se dedica a «viajar y hacer reír a la gente sorprendiéndoles». «Cuando viajo intento buscar lo que para mí es lo más auténtico de un país, de una tributo, de poblaciones autóctonas» reconoce Jonathan.

Jonathan sacaba de sus dos bolsillas, una cosa que siempre encuentra pero esta vez no lograba encontrar, sus bolas. Le hacía a Dani Martínez elegir entre sus «dos bolas» aunque él se negaba porque le gustaban las dos. Elegía la de su derecha y Jonathan las escondía en sus manos y juntaba sus pulgares pasando una de ellas a la otra mano.

Ahora era a Edurne a quien le pedía que abriese su mano, la más limpia. Edurne abría la mano izquierda, elegía la pelota de la izquierda y Jonathan le metía la pelota en la mano y se la cerraba. Él se quedaba la otra y se la guardaba en su mano izquierda. Le decía a Edurne que abriese la mano y ambas pelotas emergían de la mano de la cantante.

También presentaba el control del dolor que aprendió a 3.100 metros en el Tíbet. Ellos utilizaban una piedras afiladas que él no tiene pero si cristales que desperdigaba sobre una tela que había puesto el equipo previamente. Esta vez pedía la colaboración de Risto, que reacio subía al escenario. Debía probar que los cristales y los pies de Jonathan eran reales, lo eran.

Jonathan se subía sobre ellos y atravesaba los cristales. Un número que el programa invitaba a no realizarlo en casa por su peligrosidad. Le pedía a Risto que confiase en él y esta vez con el torso descubierto se tumbaba sobre los cristales y Risto se subía con un pie sobre su culo y otro sobre su cabeza.

Dani Martínez: «Te voy a decir una cosa. Tu numero tiene cosas muy buenas, como cuentas tu historia. No contento con eso te pones a pisar cristales y cuando ya estaba saciado has ido un nivel más. In crescendo«.

Edurne: «¿No te duele? Increíble».

Risto Mejide: «Estoy flipando. Desde aquí no sé si se escuchaba pero cuando me subía crujian los cristales. La impresión, pensaba que es un ser humano que lo estás estrellando contra cristales».

Pleno de síes para sus experiencias.

El trotamundos Jonathan Barragán, una grata sorpresa